Publicado: 28 de Marzo de 2019

Desde casa, podemos ayudar a nuestros hijos para que fortalezcan los órganos que intervienen en el habla (bucofonatorios), distingan de manera correcta los diferentes sonidos y mejoren su habilidad articulatoria. De esta forma, las dislalias infantiles se pueden mantener a raya con pautas preventivas como:

1. Evitar las infecciones de oído y los catarros.

2. Fomentar la respiración nasal en el niño.

3. Aportar una dieta sólida a partir del año para fortalecer los músculos articulatorios de la boca.

4. Evitar el chupete o la succión del pulgar porque provoca deformaciones del paladar y la incorrecta deglución (tragar alimentos o líquidos).

5. Practicar en casa ejercicios que mantienen en forma el aparato fonadorcomo soplar velas, silbatos, globos o matasuegras, coger agua con una pajita para pasarla de un vaso a otro, practicar onomatopeyas como sonidos de motos o hacer pedorretas.

6. Dar ejemplo al niño a la hora de hablar. Evitar los diminutivos, articular de manera clara, pero sin exagerar. Los niños son grandes imitadores también en lo que respecta a cómo se expresan los adultos.

7. El juego y la música son dos herramientas útiles para motivar que el niño distinga de manera lúdica, relajada y sin presión emocional los sonidos para que los pronuncie de manera correcta, como en el caso de divertirse a través de los trabalenguas o canturrear sílabas (miiimaaamuuumoooo) y canciones.